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Cristina Kirchner anunció su candidatura a la reelección presidencial


La única que restaba confirmar si se postularía a un nuevo proceso electoral era, precisamente, la actual presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. Definidas ya las demás alternativas políticas, ahora el escenario electoral ha quedado definido con quien más chances de obtener la reelección, la actual mandataria.


Desde ahora, claro está, comenzará la máquina de críticas, denuncias y persecuciones de todos los políticos contra todos, pero con una diferencia: las encuestas ya indican un claro ganador. Sólo por ahora, claro. La diferencia estará en quién marca la diferencia al momento de dar el golpe indicado.

Cristina Kirchner aventaja por 25 puntos a sus principales adversarios políticos, Ricardo Alfonsín, Hermes Binner, Eduardo Duhalde y Elisa Carrió. Salvo conflictos relevantes o hechos de corrupción que llamen la atención público, pese a quien le pese Cristins Kirchner podría transitar un proceso electoral contra su principal problema: demostrar por qué necesita ser nuevamente Presidenta.

Argentina: Quiero que siga el modelo, pero no Cristina

Por Sebastián Muzi - Periodista

¿Es una contradicción? No, porque lo que se hizo bien durante el kirchnerismo no se debe tirar por la borda. ¿Puede existir el modelo kirchnerista sin un kirchnerista? Sí, porque lo que está en juego es el futuro del país, y se debe continuar con las políticas sociales, la recuperación de industrias, el compre nacional, los derechos humanos y de hacer valer los intereses de la República.
 
Lo que no puede continuar es la falta de tolerancia, el patoterismo, la corrupción, el doble discurso y la soberbia de muchos de los funcionarios y/o amigos de este Gobierno.
 
Allá por el 2003, fui uno de los 200 periodistas privilegiados de todo el mundo que estuvieron en el Congreso cubriendo la asunción de Néstor Kirchner. En aquella ocasión, fui un argentino más de los que se entusiasmaba con el cambio, con nuevos aires, esta vez patagónicos, y con una pizca de esperanza como no se veía desde hacía mucho en la Argentina.
 
Durante su campaña electoral, el fallecido ex presidente envalentonó su discurso prometiendo reconstruir ¨Un país en serio¨.
 

Moyano, Suiza, el papelón y, de yapa, el FMI

El caso Moyano de estos días fue el corolario de los últimos tiempos en que la Justicia argentina advirtió que tiene un rival digno de respetar: el sindicalismo. Los popes de algunos gremios cayeron en desgracia, pero pronto cayó la guillotina: primero fue Momo Venegas y medio campo salió a pedir su libertad. Luego fue el turno de Juan José Zanola, el bancario, quien no tiene mucho margen de apoyo ya que se encuentra muy complicado en la causa por la mafia de los medicamentos. Con José Pedraza, el ferroviario, se corrió la misma suerte, y con Hugo Moyano se terminó de definir el gran poder sindical.

El mensaje fue claro: no nos toquen, no los molestamos.

La Justicia suiza salió a aclarar que la investigación no es contra Moyano pero sí es mencionado en el exhorto judicial. Hasta hoy no queda claro si el propio gobierno de Cristina Kirchner permitió dicho suceso para marcarle territorio al líder de la CGT.

Por último, en estos días arribará al país una misión del FMI para analizar el índice de precios nacional. El combo de temas es variado, pero el papelón es el mismo de siempre.

Néstor Kirchner, entre el éxito y el odio

Quizá, los puntos suspensivos definan exactamente la situación actual en la Argentina luego de conocerse la muerte del ex Presidente de la Nación, Néstor Kirchner. Sobre él, como con varias celebridades, pesaron las condenas de quienes fueron importantes: o se lo odia o se lo ama. Quizá más o quizá menos, pero siempre tomando postura sobre si fue o no un buen funcionario.

Los puntos suspensivos, por ejemplo, pierden peso ante los grandes logros políticos del ex Mandatario, quien por ejemplo asumió la política de Derechos Humanos como tema de Estado, al punto de retirar un cuadro de unos de los grandes dictadores del país de la Escuela de Mecánica de la Armada.

Fue quien también logró una mayor redistribución de la renta, aumentó las jubilaciones en más de una decena de veces, descentralizó el poder de los medios de comunicación, canceló históricamente la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional, hizo ley el Matrimonio Igualitario, eliminó para siempre el increíble negocio de las AFJP, llevó las reservas del Banco Central a altos valores y renovó la Corte Suprema de Justicia, en un acto realmente de gran valor institucional. Y por último, completó su presidencia con un 75 por ciento de aprobación popular y un crecimiento económico anual de entre el 7 y el 9 por ciento.

No son pocos logros, son muchos y valiosos.

Sin embargo, los puntos suspensivos toman fuerza cuando se recuerda la eterna confrontación política, los casos de corrupción del Gobierno y su decisiva participación en la política nacional cosechando enemigos y más enemigos.

Al mismo tiempo, la salud dio sus respectivos avisos. Nadie los escuchó. Kirchner tampoco. Y lo pagó caro. Sin dudas –sin dudas- sus logros son para destacar y su gestión para recordar. Pero los últimos tiempos no fueron felices.

Ahora resta un año de Gobierno y una campaña para las elecciones presidenciales: veremos cuántos del kirchnerismo se posicionan detrás de la Presidenta para continuar el modelo o, como suele suceder en política, aguardan el fin del duelo y comienzan a operar, perdón, a trabajar. 

El histérico escenario político argentino

Como siempre, la política es objeto de las más ridículas acciones destinadas a cumplir objetivos por medio de cualquier fin. En otros países más desarrollados, la política es utilizada como gestión pura para los ciudadanos; en cambio, en Argentina es un escalón más para avanzar hacia la acumulación de poder.

Por el lado del Gobierno nacional, es más que seguro que Néstor Kirchner se posicione hacia una candidatura presidencial, aunque aguardarán a ver el desempeño de Cristina Fernández en las encuestas. Entre los amigos del oficialismo, Hugo Moyano buscará un lugar en la Provincia de Buenos Aires; Daniel Scioli es controlado de cerca en la gobernación: Alicia, la hermana de Néstor, comenzará a utilizar el presupuesto de Desarrollo Social para hacer campaña.

En el peronismo disidente, Eduardo Duhalde, Francisco De Narváez, Carlos Reutemann y Felipe Solá negocian quién debe liderar al peronismo federal, pese a que a más de uno le incomoda la cercanía del otro. Mauricio Macri, jefe de Gobierno procesado en la Justicia, quiere ser Presidente del país, pero por fuera del clásico peronismo aunque reconocer que lo necesita.

La otra oposición -la UCR, el GEN, la Coalición Cívica, el Socialismo, Proyecto Sur- analizan una supuesta alianza. Allí dentro, cada partido quiere su candidato: RicardoAlfonsín, Julio Cobos, Hermes Binner, Elisa Carrió, Pino Solanas, entre otros.

Son muchos los nombres. Son pocas las ideas. Lo peor es que esto recién comienza. 

Moyano, un pequeño gran inocente


La denominada Mafia de los Medicamentos es una causa que bien podría ser una de las más complicadas investigaciones porque más allá de que se trata de una asociación ilícita dentro del mercado de la salud, cuando más se investiga más se descubre.

Ferrón, Forza y Bina, acribillados por ¿quién?, negociaban en este mundo. El titular del gremio La Bancaria, Zanola, hoy está preso luego de ser una figura pública durante años. En el medio,o no tanto, el Gobierno nacional que en este entonces recibía donaciones de campaña desde distintos empresarios del sector. Ahora, se ha intervenido una obra social de Hugo Moyano, uno de los hombres más fuertes del poder.

¿Llegará hasta él las investigaciones del caso?

Se llegue o no, el caso de Moyano es único. Se posicionó como el principal apoyo de los Kirchner, maneja los grandes negocios del país y es el principal responsable, hoy, de que la red ferroviaria haya sido aniquilada por las rutas repletas de camiones. No sólo aniquiló el negocio, los pueblos y el tren, sino que es uno de los responsables de la tasa de accidentes de tránsito. 

Cristóbal López y la nueva burguesía nacional

Entre tanta información cuesta conocer quién es Cristóbal López. Pero para los desprevenidos, López es un viejo amigo de los Kirchner que desde la época dorada de la provincia de Santa Cruz se acercó cada vez más al matrimonio presidencial. Con el tiempo, por obra y gracia de la vida, de ser un simple empleado comenzó a crecer y hacer negocios.

Y abruptamente, ¿por arte de magia?, se hizo rico. Primero, logró prolongar por 15 años la concesión para las máquinas tragamonedas en el Hipódromo de Palermo. Luego, se hizo acreedor del Casino Flotante. Más tarde, su compañía petrolera OIL S&M descubre petróleo en San Juan. Posteriormente, comenzó a comprar medios de comunicación en su ex provincia, se hizo dueño de una productora de aceite de oliva, de una firma exploradora de petróleo, de una empresa recolectora de residuos, de una constructora, una sociedad comercializadora de indumentaria y accionista, con el 30 por ciento, de Casino Club.

Pero como si fuera poco, acaba de comprar por 110 millones de dólares a la compañía Petrobras Energía.

¿Todavía no lo conocés? No te preocupes, en poco tiempo puede comprar tu casa.

El caso Julio Cobos: ¿inocente o especulador?


Podemos repasar brevemente la situación que vive el vicepresidente Julio Cobos, pero antes de ello vamos a recordar brevemente cómo se llegó a esta situación.

En ese entonces, el presidente de la Nación era Néstor Kirchner. Ante la inminente llegada de las elecciones presidenciales, Cristina Fernández de Kirchner comenzó a hacer campaña. Su compañero de fórmula sería Julio Cobos, un dirigente de la UCR (Unión Cívica Radical), y cuando confirmó la nueva fórmula presidencial bajo el lema de la nueva Concertación, el mundo político reaccionó.

Por un lado, los radicales expulsaron de por vida a Julio Cobos por traicionar su espacio político formando parte de la presidencia del Partido Justicialista. Por otro lado, los justicialistas sospecharon de Cobos como vicepresidente. Sin embargo, la fórmula ganó y gobernó. Pero el conflicto del campo postuló a Cobos como el responsable de decidir un conflicto entre el Gobierno y los agropecuarios. Y lo hizo contra su propio espacio: votó en contra de la Resolución 125.

Desde ese día, el Vicepresidente cobró una repercusión nunca antes vista. Al mismo tiempo, se transformaba en el principal opositor al Gobierno... dentro del Gobierno. Hasta el día de hoy, Cobos hace campaña desde el oficialismo para competir justamente, contra el oficialismo.

LA UCR ya no piensa en la expulsión de por vida sino en un retorno triunfal al partido para una postulación a la Presidencia de la Nación en 2011. El gobierno de los Kirchner no soporta más a un político que hace explícita campaña contra su propio espacio, pero no lo expulsa.

Es tiempo ya de que Cobos entienda que para ser presidente de un país se debe tener mano firme y respetar las promesas. Al fin y al cabo, fue elegido vicepresidente de un gobierno que él quiere ver derrotado. Es hora, entonces, de que renuncie como corresponde, vuelva a su partido, y comience la campaña que crea necesario.

Ser opositor dentro del oficialismo es una incongruencia que sólo Argentina sabe cobijar. O es, simplemente, una estrategia de especulación.

 
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