Parecería que el mundo de las empresas ha ocupado un papel más que importante en la vida diaria de los seres humanos. Y no hacemos referencia a la necesidad de contar con dinero a cambio de un servicio o de una prestación, sino pues a la inimaginable conectividad que hay hoy entre persona y trabajo.
En la Argentina, mientras la empresa multinacional de alimentos y golosinas Kraft Foods despide a 160 trabajadores, en el mundo la casa matriz oferta comprar una de las compañías de la competencia –Cadbury- por más de 16 mil millones de dólares. En el país, la firma estadounidense envió telegramas de despido justificado sin derecho a indemnización alguna. Entre ejecutivos de Kraft y delegados laborales lanzan acusaciones varias. Lo cierto es que el paralelo es inevitable: 16.700 millones de dólares contra 160 despidos.
Hasta el momento, el reclamo de los trabajadores mantiene a la planta de Kraft en cese de producción y en una exposición pública que nunca hubieran querido protagonizar.
En la Argentina, mientras la empresa multinacional de alimentos y golosinas Kraft Foods despide a 160 trabajadores, en el mundo la casa matriz oferta comprar una de las compañías de la competencia –Cadbury- por más de 16 mil millones de dólares. En el país, la firma estadounidense envió telegramas de despido justificado sin derecho a indemnización alguna. Entre ejecutivos de Kraft y delegados laborales lanzan acusaciones varias. Lo cierto es que el paralelo es inevitable: 16.700 millones de dólares contra 160 despidos.
Hasta el momento, el reclamo de los trabajadores mantiene a la planta de Kraft en cese de producción y en una exposición pública que nunca hubieran querido protagonizar.
